miércoles, 15 de noviembre de 2017

Pico picapinos de Tenerife

El pico picapinos de Tenerife (Dendrocopos major canariensis) tiene 23 cm de longitud y se diferencia del grancanario (D. m. thanneri) por tener la frente y las partes inferiores más intensas que la de Gran Canaria. Por otra parte, la partes inferiores del canariensis son son gris amarillento (como puede apreciarse en las fotos), mientras que el thanneri las tiene de color ante cremoso.

Es un ave eminentemente forestal y muy vinculada a los pinares, donde hace una magnífica labor de saneamiento por el consumo de larvas de coleópteros que atacan a los pinos muertos o enfermos. Son animales bastante confiados ante la presencia humana y acuden con cierta regularidad a los bebederos.

Mientras que la hembra tiene la parte superior de la cabeza negra, el juvenil la tiene roja y el macho mantiene este color pero sólo en la parte posterior . Todas las fotos que se presentan fueron obtenidas en Tenerife y desde hide (escondite) con los permisos administrativos correspondientes.








miércoles, 8 de noviembre de 2017

Macho de gavilán

Uno de los mayores predadores de las palomas de laurisilva es el gavilán común (Accipiter nisus granti). Con sus 38 cm de longitud iguala en tamaño a la paloma turqué, pero tiene una agilidad y una garras (observar la longitud de los dedos) que lo hacen imbatible en el medio forestal.

Durante nuestro aguardo en el bebedero esperando a las turqués, nos entró en un par de ocasiones este hermoso ejemplar macho, así que sin pensarlo mucho aprovechamos la ocasión para fotografiarlo.

Es curioso porque durante al menos una hora se escondió junto a un tronco próximo al bebedero y durante todo ese tiempo no se aproximó ni una sola ave a beber, tal es el respeto que le tienen.





jueves, 26 de octubre de 2017

Paloma turqué

La palomas turqué (Columba bollii) es una especie endémica de Canarias que actualmente se distribuye por las islas de Tenerife, La Gomera, La Palma y El Hierro. Hay indicios de que también  habitó Gran Canaria hasta principios del siglo XX y desde hace pocos años se ha empezado a avistar de nuevo, posiblemente ligado a una mayor intensidad en los muestreos de campo y a una ligera recuperación de la laurisilva, su hábitat preferido.

Con sus 37 cm de longitud es mucho más grande que una paloma doméstica y presenta hermosos azules y verdes tornasolados en su cuello; el pecho de color vino aunque el carácter más fácil para distinguirla en vuelo es su banda clara subterminal en la cola, a diferencia de la paloma rabiche que la tiene terminal.

Como era una especie que faltaba en mi archivo, monté un viaje de tres días a Tenerife y gracias a la colaboración de algunos amigos ornitólogos de la isla pude localizar un bebedero en el monte de La Esperanza y allí estuve apostado durante 30 horas en un hide (escondite) de un metro cuadrado.

La experiencia fue algo dura, dado que estaba sentado desde antes de la salida del sol hasta su puesta y, encima, me coincidió con días de calima, por lo cual la luz era poca y de mala calidad. Esto me obligó a tirar de todos los recursos posibles y estos son los resultados que obtuve: con ser mejorables creo que son satisfactorios.

Ni que decir tiene que las fotos son a formato completo y que han sido obtenidas con el correspondiente permiso administrativo.