Dedicamos dos sesiones al martín pescador, pero no hubo suerte; esto de la fotografía de Naturaleza no tiene resultados garantizados, los animales son salvajes. Las otras dos sesiones las dedicamos al abejaruco, y la cosa estuvo mejor. José Ángel tuvo la cortesía de llevarnos a su "set" particular, uno de los pocos sitios donde esta especie cría en suelo llano, con lo cual la luz es mejor y los fondos son verdes. Cogimos unos días de mucho calor y los animales por la tarde apenas estaban activos, pero a la mañana siguiente, y tal como José Antonio Gómez predijo (que nos acompañó en esa sesión), llegaron puntualmente a las 9:30. A la una tuvimos que dar por finalizada la sesión porque la luz era muy mala y el calor dentro de los hides de consideración. Una de las cosas que tuvimos oportunidad de documentar era la confección del nido, aprovechando la época y el hecho de que los construían en suelo prácticamente horizontal.
Para las pocas horas que estuvimos con estos animales creo que he realizado unas fotos aceptables. Desde luego nada comparable con las que tenían nuestros anfitriones, pero es que esas estaban hechas (como diría José Ángel): "de sevillanas maneras...¡¡".

































